Reseña #469: Un amanecer con el caballero lobo - Elise Kova

 






Si eres humano y entras en el bosque, solo encontrarás la muerte. Pero yo no soy una simple humana. A mí me llaman «bruja».

Faelyn es una de las últimas brujas con vida, y su única responsabilidad es mantener en pie las barreras protectoras del bosque, donde merodean los lykins, criaturas capaces de cambiar su piel por pelo. Así es como protege a los humanos de la naturaleza violenta y salvaje de los hombres lobo. Pero cuando Faelyn se encuentra con el espíritu primitivo de la Luna, no solo se convierte en el objeto de deseo del rey de los lobos, sino también en la clave para que él conserve su corona.

Decidido a controlar la magia del espíritu de la luna que ahora reside en ella, el rey reclama a Faelyn como su prometida. Pero ella se niega a aceptar una vida de servidumbre; y para evitarlo, traza un plan peligroso con la ayuda de un aliado inesperado.

Evander, apuesto y leal, es la mano derecha del rey y el protector jurado de Faelyn… Pero las apariencias engañan. El lykin busca sin descanso formas de acabar con la brutalidad del rey, y ayudar a Faelyn a convertirse en uno de sus objetivos. Pero Evander esconde secretos... secretos que podrían cambiar la vida de Faelyn para siempre.

¿Faelyn podrá escapar de su destino bajo las garras del rey de los lobos?




Un amanecer con el caballero lobo es parte de una serie con libros autoconclusivos de Elise Kova, y es uno que tenía muchas ganas de leer. Pero es que hay libros que deseas tanto… que cuando por fin los tienes entre las manos, algo dentro de ti quiere creer que serán especiales👀 Eso me pasó con este...

Desde el inicio, la historia deja ver un potencial enorme: un mundo interesante, conflictos que prometen profundidad y personajes que parecen cargar con historias intensas. Todo estaba ahí para convertirse en algo inolvidable.

Pero, al menos para mí, no terminó de suceder.

El desarrollo se siente extendido, como si la narrativa se diluyera en lugar de avanzar. Hay momentos en los que parece que algo importante está por resolverse…y simplemente no ocurre. Las problemáticas se presentan, pero no encuentran un cierre que se sienta verdaderamente satisfactorio.

En cuanto al romance entre Evander y Faelyn, esperaba más. Mucho más. Las escenas entre ellos carecen de la fuerza emocional que uno anticipa en una historia de este tipo. No es que no haya intención… pero la conexión no termina de sentirse.

Y es curioso, porque donde sí encontré tensión fue en otro lugar.

Con Conri, el Rey Lobo.

Su presencia aporta una ambigüedad mucho más interesante. No se siente como un villano plano, sino como una figura que se mueve en esa línea difusa entre lo correcto y lo cuestionable. Un antihéroe, quizá. Y, en contraste, su dinámica genera más emoción que la relación principal.

El final, lamentablemente, fue lo que terminó de romper la ilusión. No solo se sintió apresurado en algunos aspectos, sino también vacío en otros. Como si después de todo el camino recorrido, la historia no supiera muy bien cómo despedirse.

Y aun así…hay algo que no puedo ignorar.

La edición que tengo es preciosa y ya con eso yo soy feliz.


A veces, sostener un libro bonito también es una experiencia en sí misma. Y aunque la historia no me dio lo que esperaba, ese pequeño detalle hizo que el momento de leerlo no fuera del todo perdido. Este es uno de esos libros que me recuerdan que el deseo y la experiencia no siempre coinciden.

Que a veces idealizamos una historia antes de leerla… y cuando finalmente llegamos a ella, lo que encontramos es distinto. No necesariamente malo, pero sí lejano a lo que imaginábamos. Y está bien sentir esa decepción porque también es parte de ser lectora: aprender a soltar lo que no conectó, incluso cuando querías que lo hiciera.

Gracias por continuar visitando el blog, ¡en dos meses cumplimos 11 años! ¿Pueden creerlo? Porque a mí me parece sorprendente continuar aquí después de tanto y lo agradezco cada día, de verdad, muchas gracias




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