Reseña #466: La mansión de Rayne - Harley Laroux


 






SALEM
No debería estar aquí.
Se suponía que iba a casarme con mi prometido y disfrutar de una luna de miel tropical.
En cambio, terminó a bordo de un ferry, rumbo a la histórica mansión Balfour, ubicada en la isla de Blackridge, en el noroeste del Pacífico. Y ahora estoy atrapada aquí, con una mujer por la que me siento irremediablemente atraída.
Rayne esconde secretos tan oscuros y misteriosos como la vieja casa en la que vive.
Sombras carmesíes merodean por los pasillos y voces inquietantes resuenan en la noche... pero es ella quien más me atormenta.
Tras un espantoso asesinato, la isla revela su verdadera naturaleza, y cada noche se convierte en una lucha por la supervivencia.
Algo acecha en el bosque, matando sin piedad...
Y, esta vez, somos su presa.

RAYNE
La muerte lleva persiguiéndome desde que era una niña. El asesinato de mi madre y la muerte violenta de mi padre me hicieron darme cuenta de lo cruel que podía ser el mundo.
Nunca me había permitido ilusionarme con nada... hasta que Salem apareció en mi puerta.
Es atrevida y preciosa, pero acabará corriendo peligro si se queda.
Ahora, de repente, tengo algo que perder: una mujer que ha atravesado mi corazón y me ha hecho sentir que merezco ser amada por quien soy.
A pesar de que mi familia lleva mucho tiempo enterrada, hay algunos secretos que deben salir a la luz si queremos sobrevivir al mal que nos persigue.
Por primera vez en mi vida tengo algo por lo que luchar... y haré lo que sea necesario para protegerla.





La mansión de Rayne es el primer libro que leo de la autora Harley Laroux y fue una lectura intensa, oscura y sorprendentemente emotiva. Desde el inicio me encontré con una historia que combina romance LGBTQI+ con terror gótico y erotismo explícito, pero que no se queda solo en lo provocador. 

La relación entre Salem y Rayne nace de una noche marcada por el anonimato y el deseo, y se transforma, poco a poco, en algo mucho más profundo cuando ambas se reencuentran en la inquietante isla de Blackridge.

Me gustó especialmente cómo la novela aborda el proceso de redescubrimiento personal de Salem tras romper su compromiso, así como la carga emocional que Rayne arrastra al ser la dueña de una mansión convertida en hostal, pero también en refugio y prisión. La química entre ambas es evidente y bien construida, y aunque el componente spicy es fuerte, en muchos momentos funciona como una extensión de su vínculo emocional y no solo como un recurso llamativo.

El elemento sobrenatural es uno de los puntos más potentes del libro. La presencia del Ángel, la maldición que pesa sobre la isla y los asesinatos durante las noches más oscuras del invierno crean una atmósfera opresiva y perturbadora. Sin embargo, en algunos pasajes sentí que la novela podría haber profundizado aún más en el trasfondo de la maldición y en ciertos rituales, ya que algunas explicaciones se resuelven con rapidez frente a la riqueza del mundo que se plantea.

En conjunto, La mansión de Rayne es una historia que mezcla amor, deseo, horror y supervivencia, y que encuentra su corazón en la motivación de Rayne por romper el ciclo de muerte que consume la isla. Es una lectura que no recomiendo a la ligera, pero sí a lectores mayores de 18 años que disfruten de romances oscuros, representaciones queer, escenas sexuales explícitas y una narrativa cargada de violencia gráfica y magia negra. Personalmente, fue una experiencia intensa que me mantuvo atrapada, incluso cuando me incomodó, y eso también dice mucho de su fuerza narrativa.




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